jueves, 5 de diciembre de 2013

Juan Luis Arsuaga, codirector de Atapuerca: "La obtención de ADN es un éxito en sí mismo"


El codirector del yacimiento de Atapuerca, Juan Luis Arsuaga, considera que la propia obtención del ADN de un fémur que data de hace unos 400.000 años "es un éxito en sí mismo" y "abre la puerta a nuevos descubrimientos de material genético en esas cronologías".
Así lo ha asegurado el científico en Radio Nacional un día después de que la revista Nature haya publicado los resultados de una investigación que han llevado a cabo el equipo de Atapuerca y del Instituto Max Planck. Conjuntamente han logrado secuenciar, con nuevas técnicas, el genoma mitocondrial casi completo de un fémur -denominado Fémur XIII-, de uno de los 28 individuos que se han conservado en la Sima de los Huesos, en Atapuerca (Burgos).
El logro de recuperar ADN tan antiguo
Arsuaga ha destacado que la datación del ADN, de unos 400.000 años de antigüedad, "una barbaridad de tiempo para encontrar y recuperar moléculas como estas, que se encuentran muy degradadas, que se encuentran muy degradadas".
En este sentido ha explicado que el ADN "caduca' poco a poco". "Las cadenas de ADN se van fragmentando y rompiendo hasta que no queda nada", ha señalado y ha aclarado que el material genético más antiguo que se había encontrado hasta ahora en cuevas era de neandertales, por tanto, de hace unos 100.000 años, hecho que ya se consideraba un logro. 
El equipo de Matthias Meyer, del Instituto Max Planck, ya había secuenciado hace muy poco tiempo el genoma mitocondrial completo de un oso precedente del mismo yacimiento, encontrado junto con los fósiles humanos, y para el que estimaron una datación de hace unos 430.000 años.
El genoma que han secuenciado es el que se encuentra en las mitocondrias, unos pequeños órganos que suministran de energía a las células. Arsuaga ha explicado que las mitocondrias se heredan por línea exclusivamente materna, ya que van en el óvulo.
ADN que no es neandertal
Por otra parte, el codirector de Atapuerca ha subrayado que el ADN encontrado no es neandertal y que el más parecido es el ADN de unos fósiles de Siberia, de los denisovanos, considerados unos parientes muy lejanos de los neandertales.
De ellos se separaron hace unos 700.000 años, momento desde el cual fueron evolucionando por separado. Los individuos hallados en Atapacuerca y los denisovanos tienen en común que "ninguno de los dos son neandertales", ha indicado Arsuaga.
Asimismo, según indicó el equipo de Atapuerca este miércoles, apenas se tiene información morfológica de los denisovanos, encontrados en la cueva Denisova, en Siberia meridional, por lo que no es posible establecer comparaciones anatómicas con los fósiles de la Sima de los Huesos.
Sobre el individuo al que pertenece el fémur, el científico ha revelado que "era de estatura normal y enormemente robusto" y que se trata del tercer hallazgo de restos humanos con más antigüedad en Atapuerca. Los fósiles más antiguos, de 1,2 millones de años, fueron encontrados en la Sima del Elefante, mientras que el siguiente es el Homo Antecessor, de 900.000 años.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

La báscula que te dice cuántas calorías ingerir

La última apuesta de la empresa Runtastic, conocida por sus aplicaciones para corredores, es la báscula Libra, un aparato inteligente que se conecta el móvil y a través de este nos proporciona todo tipo de información referente a nuestro peso corporal, al tiempo que nos ofrece un plan dietético personalizado.
La báscula Libra, similar en su apariencia a una báscula doméstica, no sólo registra información sobre nuestro peso, sino que detecta también su composición de grasa, músculo, agua y tejidos. El aparato tiene en cuenta además la hora a la que nos pesamos, para limitar las variaciones derivadas de la ingesta de alimentos o la retención de líquidos.
Tras pesarnos, solo habremos de conectar la báscula a nuestro iPhone o iPad a través de Bluetooth. La aplicación Libra realizará entonces una estimación, según la edad, sexo y estilo de vida, de la cantidad máxima de calorías que debemos ingerir para mantenernos en forma. A partir de estos datos, podremos diseñar un régimen adecuado a nuestras necesidades personales. Si alguno de nuestros objetivos es poco razonable, será la propia aplicación quien nos avise.
Según Runtastic, la báscula Libra inicia una línea de dispositivos capaces de interactuar con nuestro Smartphone y mejorar nuestra experiencia deportiva.


martes, 3 de diciembre de 2013

¿Por qué no nos marea la rotación de la Tierra?


Cuando giramos sobre patines, bailamos dando vueltas o montamos en una noria, nos mareamos fácilmente. Sin embargo, estamos girando sin parar en la gigantesca noria que es la Tierra sin ningún problema. Y eso que nuestro planeta da una vuelta sobre sí mismo cada 24 horas, lo cual significa que nos movemos a 1.276 km/h. Pero no lo notamos. ¿Por qué?
El profesor Antonio Ruiz de Elvira, catedrático de Física de la Universidad de Alcalá, explica en CosmoCaixa Madrid que el mareo es un efecto secundario del mecanismo para mantener el equilibrio en tres dimensiones, los tres canales semicirculares perpendiculares entre sí de los oídos. Cuando giramos la cabeza lentamente, el cuerpo se da cuenta y tensa músculos distintos para mantenernos erguidos. Pero cuando la movemos muy rápido, el cerebro no sabe cómo actuar, y a veces nos caemos por descoordinación muscular.
Sin embargo, el movimiento, como dijeron Galileo y Einstein, sólo tiene significado si es relativo, si lo relacionamos con algo que no se mueve. En un avión, de noche y sin turbulencias, no sabemos que nos movemos. Esto mismo nos pasa con la Tierra: para nuestros oídos estamos parados, pues todo lo que nos rodea se mueve con nosotros.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Una flor de Jamaica reduce la tensión, colesterol y la diabetes en pacientes obesos


Hibiscus sabdariffa
Este resultado es la culminación del trabajo desarrollado durante tres años y medio por los biólogos moleculares María Herranz y Vicente Micol, del Instituto de Biología Molecular y Celular (IBMC) de la Universidad Miguel Hernández de Elche (Alicante), con financiación de los planes VALi+D y Prometeo de la Generalitat Valenciana y de CDTI del Ministerio de Economía y Competitividad.
Estos estudios se han realizado en colaboración con Jorge Joven y Carlos Villaverde, del Centre de Recerca Biomédica del Hospital Universitario de Sant Joan de Reus (Tarragona) y de Antonio Segura, de la Universidad de Granada.
Después de ensayos en modelos celulares y animales, se han tratado 31 pacientes hipertensos en dicho hospital con un índice de masa corporal de 31 (se considera obeso a partir de 30) en los que se ha observado que, tras un mes de tomar disueltos en agua entre 6 y 8 gramos diarios de extracto de Hibiscus sabdariffa, se mejoran los principales valores del cuadro patológico relacionado con la obesidad.
Micol, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la universidad ilicitana, ha relatado que los resultados globales concluyen una disminución tanto de la tensión sanguínea sistólica (alta) como la diastólica (baja) en alrededor de un 20 y 10 por ciento, respectivamente.
También se produce una reducción significativa del colesterol, del 10 por ciento, de la hemoglobina glicosilada (marcador de diabéticos) en cerca del 25 por ciento y también de la frecuencia cardíaca.
Las pruebas clínicas concluyeron a principios de 2013 y los investigadores del IBMC se hallan ahora en fase de elaboración de un artículo científico para su envío y publicación en la revista internacional especializada en ciencia de los alimentos y nutrición molecular ("Molecular Nutrition and Food Research").
Micol (Lleida, 1963) ha explicado que esta flor -también llamada "roselle" o "karkadé"- se toma como bebida tradicional en algunos países tropicales africanos, como Senegal o Sudán, iberoamericanos (México y Panamá) y asiáticos (Tailandia y Malasia) por la creencia popular de que es beneficiosa para la salud, aunque hasta ahora no constaban trabajos clínicos contundentes en la literatura científica internacional.
Esta flor es muy utilizada en los jardines de ciudades y pueblos por su resistencia a las inclemencias del tiempo y por su belleza, al tener un cáliz con entre 4 y 5 grandes pétalos de un rojo intenso y unos llamativos estambres amarillos. Sin embargo, lo que más llamó la atención de los científicos del IBMC es la capacidad de sus polifenoles contra las células grasas de los tejidos adiposos, algo que han probado con éxito en cultivos, en ratones de laboratorio y, más recientemente, en pacientes con un cuadro patológico de niveles anormales de glucosa, hipertensión, hígado graso, triglicéridos y colesterol.
Una empresa especializada en alimentos nutracéuticos e ingredientes para la alimentación funcional, la ilicitana Monteloeder SL, ha suscrito recientemente un convenio con el IBMC para fabricar industrialmente este producto, que los investigadores obtienen calentando a ebullición los pétalos y estambres después de molerlos, con una etapa posterior de enriquecimiento y secado.
El producto resultante podría añadirse a otros artículos alimenticios, como yogures o zumos, o disolverse en agua para su administración. Micol ha resaltado que, además de comprobar las facultades del Hibiscus sabdariffa, este estudio ayuda a comprender los mecanismos que participan en las enfermedades asociadas a la obesidad, lo que puede facilitar posteriores aplicaciones farmacológicas.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Físicos tratan de construir un «pequeño Sol» en la Tierra


Físicos tratan de construir un «pequeño Sol» en la Tierra
Trabajos en el Instituto Max Planck
para la Física del Plasma
 en Munich (Alemania)
Investigadores de la Universidad de Sevilla pretenden reproducir en la Tierra la forma que tienen las estrellas de producir energía. Los expertos trabajan en reactores experimentales de fusión nuclear con el objetivo de obtener una fuente de energía sostenible, limpia y virtualmente inagotable.
“Tratamos de construir un pequeño Sol en la Tierra”, afirma el responsable de esta investigación, Manuel García Muñoz. Para ello necesitan controlar perfectamente la fusión de isótopos de hidrógeno que se forman en el interior del reactor nuclear. Las estrellas producen energía fusionando los núcleos de los átomos que las componen y en este proceso alcanzan temperaturas de hasta 10 ó 20 millones de grados. Para conseguir la fusión en la Tierra, sin embargo, los reactores tienen que operar a temperaturas incluso más elevadas que las del Sol, 100 millones de grados.
“No hay material que aguante esas temperaturas por lo que hay que mantener el plasma confinado mediante campos magnéticos y alejado de las paredes del reactor, levitando en el vacío", explica García Muñoz. Esto es así porque "cualquier contacto del plasma con la pared hace que esta se derrita ocasionando daños en la pared del reactor y rompiendo el vacío necesario para que se produzca la fusión”, añade.
Pérdida de iones energéticos
Partiendo de esta premisa, el grupo de investigación estudia las pérdidas de iones energéticos que se producen en el plasma durante la fusión. Estas pérdidas se producen principalmente por la interacción de estas partículas con ondas que produce el plasma de forma autosuficiente. Para el estudio de estas pérdidas se han instalado diversos detectores en el reactor de fusión del Instituto Max-Planck para Física del Plasma de Munich (Alemania).
“La energía que se obtendría de un solo vaso de agua equivaldría a toda la energía que consumiría una persona en toda su vida”, afirma este investigador, pero el problema radica en controlar en todo momento el plasma que levita en el vacío dentro del reactor para que pérdidas de este no dañen las paredes del reactor y rompan el vacío. En concreto, los expertos van a estudiar el comportamiento de las partículas que se encargan de calentar el plasma, ver el número exacto de estas partículas que se escapan y tratar de conseguir el control absoluto del mismo.
Aunque este tipo de fuente de energía limpia ya es totalmente factible desde el punto de vista científico, los expertos siguen trabajando con el objetivo de demostrar que la fusión de partículas de hidrógeno es viable también desde el punto de vista tecnológico y económico. “En un par de décadas la fusión podría ser una alternativa a los combustibles convencionales como el petróleo”, augura Manuel García.